Del refugio de las masas al neopentecostalismo empresarial.

El aporte de Christian Lalive D’Epinay.


Carmelo Álvarez1


El colega y amigo Miguel Ángel Mansilla me solicita una presentación para una publicación que honra y reconoce al aporte de Christian Lalive D’Epinay, sociólogo suizo que hizo aportes significativos, pioneros y permanentes, a las interpretaciones y análisis de los protestantismos latinoamericanos y caribenos, particularmente al movimiento pentecostal. La encomienda provoca recuerdos inolvidables, y a la misma vez, una reflexión que de cuentas del panorama religioso en Latinoamérica y el Caribe al inicio del siglo XXI.

Al pedido de Miguel Ángel se añaden los aportes de Jean-Pierre Bastián, Hilario Wynarcyk, Ricardo Mariano y el propio Miguel Ángel Mansilla, quienes demuestran un extenso y sólido conocimiento del trabajo y aporte de Christian Lalive y la deuda contraída con él por su influencia en el trabajo intelectual de ellos.

Mi primera experiencia con los escritos de Christian Lalive y la significación histórica de su trabajo me llegó de primera mano. Siendo estudiante del Seminario Evangélico de Puerto Rico, y por vinculaciones con la FUMEC, pude compartir en una amplia charla bastante informal, pero sumamente entusiasta y enriquecedora, donde Christian Lalive compartió el trasfondo, la razón, las dudas y los tropiezos que experimentó en esa ardua investigación que se plasmo en El refugio de las masas. Tuvimos, además, el privilegio de compartir en un diálogo más íntimo con Christian Lalive, hasta altas horas de la noche, con miembros del capítulo de la FUMEC en Puerto Rico. Esa conversación estuvo más dirigida al panorama político y religioso de América Latina y el Caribe, en aquellos tiempos aciagos y desafiantes.

Ese libro, El refugio de las masas, fue un estudio fundamental en mi acercamiento al movimiento pentecostal en América Latina y el Caribe. Yo provengo de una “iglesia histórica” que en Puerto Rico pasó por un avivamiento carismático, conocido como el Avivamiento del 33, que conmocionó la denominación y llevó a una seria confrontación con la “iglesia-madre” en Estados Unidos. La lectura del libro de Lalive me ayudó a comprender muchas cosas, aunque su estudio se refería más a Sur América que a nuestra realidad eclesial y religiosa en el Caribe. En la década del 70 cuando fui misionero en Centroamérica y México, y más tarde en Chile, como profesor visitante en la Comunidad Teológica de Chile, la relectura del libro volvió a ser una herramienta muy útil e indispensable.

Recuerdo, además, que Christian Lalive ofreció una serie de conferencias públicas en la capilla del Seminario Evangélico de Puerto Rico, que causaron gran sensación e impacto en líderes de las iglesias de nuestra Isla del Encanto. Las conferencias fueron publicadas bajo el título, Religión e ideología en una perspectiva sociológica (1973).

Hay que recalcar que el trabajo intelectual de Christian Lalive realmente fue el aporte de un intelectual orgánico, que asumió riesgos y abrió pistas en los campos de la sociología de la religión y la historia. No se pueden olvidar las fichas de ISAL y el gran aporte que Lalive dio en ellas. Con ISAL Christian Lalive recorrió la América Latina y acumuló un conocimiento y una experiencia que ha quedado plasmada en su trabajo intelectual.

Retomar este aporte de Christian Lalive también nos debe ubicar en la realidad que vivimos hoy en relación con ese movimiento pentecostal y las iglesias pentecostales en él. La diversidad y la complejidad del movimiento son mucho más evidentes en el 2008 que en 1968. Ello nos desafía a buscar nuevas pistas y seguir elaborando nuevas interpretaciones para lograr una mejor comprensión de lo que acontece en esos movimientos tan dinámicos. Los llamados grupos neopentecostales como la Iglesia Universal del Reino de Dios de Brasil y las mega iglesias en casi todas las ciudades de América y el Caribe (¡incluyendo La Habana, Cuba!) son fenómenos que, influidos por la teología de la prosperidad y el modelo del héroe-empresario como figura carismático-pastoral, nos desafían a intentar desarrollar estudios nuevos con categorías nuevas en el campo sociológico, histórico y teológico. El aporte pionero de Christian Lalive seguirá siendo un acicate y una clave hermenéutica indispensable, sujeto a ser superado, pero jamás podrá ser obviado.

Agradecemos la reedición de esta obra magna y las interpretaciones que la actualizan y la mantienen vigente. A Christian Lalive D’Epinay le agradecemos profundamente el habernos aportado su creatividad, energía y honestidad intelectual.


1 Dr. En Teología por la Universidad Libre de Ámsterdam. Profesor de Historia del Cristianismo Global. Christian Theological Seminary, Indianápolis, Indiana, EUA