Octubre del 2009

Distribución, crecimiento y discriminación de los evangélicos pentecostales(1)
Distribution, growth and discrimination against evangelical Pentecostal
Oscar Corvalán(2)
Recibido el 15-06-09.
Aceptado el 15-10-09.
Resumen
Este informe hace un balance del crecimiento de los evangélicos en Chile sobre la base de los datos censales que se encuentran disponibles. El estudio realizado se ha preguntado sobre cuáles serían las características socio-demográficas de los pentecostales y los factores limitantes al crecimiento histórico, durante un siglo, de los pentecostales chilenos, ofreciendo hipótesis sobre la relación de pentecostalismo y sectores socialmente desfavorecidos, personas con menor escolaridad y nivel de calificación para el trabajo, comunas de menor Índice de Desarrollo Humano, IDH, de mayor ruralidad, de tamaño poblacional mediano y grande, pero con bajo IDH, con mayor porcentaje de población perteneciente a los pueblos originarios del país; así como también los evangélicos se caracterizan por acoger un mayor porcentaje de discapacitados de todo orden, y sus miembros mayores de 15 años presentan déficits considerables de educación superior.
Palabras claves: pentecostalismo, evangélicos, desarrollo humano, discapacidad.
Abstract
This report takes stock of growth of evangelicals in Chile on the basis of census data that are available. The study was wondering about which would be the socio-demographic characteristics of Pentecostals and historical factors limiting the growth for a century, the Chilean Pentecostals, offering hypotheses about the relationship between Pentecostalism and socially disadvantaged groups, people with less education and level of qualifications for the job, smaller communes Human Development Index, HDI, more rural, medium and large population size, but with low HDI, with the highest percentage of population belonging to the native peoples of the country as well as Evangelicals are characterized by receiving a higher percentage of disabled people of all kinds, and its members over age 15 have significant deficits in higher education.
Keywords: Pentecostals, Evangelicals, human development, disability.
Introducción.
Los pentecostales han venido a alterar el contexto tradicional socio-religioso de pertenencia hegemónica a la iglesia católica en Chile, según las palabras de un conocido teólogo y sociólogo nacional, quien ya en 1984(3) estimó que representaban el 90 por ciento de los evangélicos chilenos.
El presente informe pretende hacer un balance del crecimiento de los evangélicos en Chile, el cual está atribuido en más de tres cuartas partes a las iglesias pentecostales del país, tanto autóctonas como de misión, siendo las primeras altamente mayoritarias. Las iglesias de misión vinieron fundamentalmente de los EE.UU., mientras que las iglesias de colonias extranjeras, fundamentalmente luteranos y anglicanos, provinieron de Europa. Mientras los primeros se asocian con la denominación evangélica, los últimos son considerados protestantes por provenir de iglesias descendientes de la Reforma del S.XVI. Posteriormente, en el S.XX también llegaron misioneros evangélicos de Suecia, Brasil y otros países, pero sus congregaciones se chilenizaron y al inicio del S.XXI no autogobiernan. Se trata de dar cuenta de un estudio que en su primera etapa es más bien descriptivo, para luego echar las bases de una investigación interpretativa respecto de la histórica discriminación que han sufrido los evangélicos en general y los pentecostales en particular.
Para estudiar a los pentecostales, este informe se basa fundamentalmente en un análisis de fuentes históricas y los principales datos que proporciona el censo de población del año 2002 de Chile, con algunas referencias a censos anteriores. La pregunta de fondo que subyace en estudios de este tipo es ¿Cuáles son los factores coadyuvantes y limitantes al histórico crecimiento de los pentecostales en Chile? Para responder a esta pregunta será necesario mirar con mucha más atención el proceso modernizador actual del país, la influencia de la sociedad laica de un país crecientemente globalizado y las respuestas que dé el pentecostalismo tanto a las preguntas que surjen de las vivencias de los ciudadanos del siglo XXI.
Aparte de mostrar el extraordinario crecimiento del movimiento pentecostal en Chile, este informe examina, primero, la distribución de los evangélicos en el territorio nacional, ya que junto con concentrar su mayoría en la capital, se destaca su fuerte representación en las regiones del Bío Bío y de la Araucanía. Segundo, el informe muestra con datos censales y del Índice de Desarrollo Humano del PNUD, como se presenta hoy la discriminación social hacia los evangélicos, especialmente en cuanto a su acceso a la educación superior.
Marco conceptual.
Si bien el censo de población en la actualidad distingue en la categoría religión a los evangélicos de los católicos, así como de testigos de Jehová, judíos, mormones, musulmanes y ortodoxos; en los censos anteriores no siempre se dispuso de la misma caracterización, lo cal dificulta en análisis comparativo en el tiempo. Tampoco se pregunta a los evangélicos si son pentecostales o no, pero encuestas por muestreo realizadas por el CEP y otros organismos indican que estos últimos conformarían una proporción por encima de las tres cuartas partes de los primeros.
Al analizar los libros sobre historia de Chile resulta decepcionante que ignoren(4) o hagan solo referencias anecdóticas del movimiento Pentecostal(5) que, luego de un siglo de existencia en el país, representa a casi un quinto de la población nacional. En examen de referencias de fuentes históricas no va más allá de un decreto obispal católico que desde comienzos de la república prohibía el matrimonio de católicos con evangélicos (llamados herejes en esos tiempos), de modo que cuando un protestante o evangélico (incluso musulmán) contraía matrimonio con una persona católica debía hacerlo en esta última confesión cristiana y prometer educar a los hijos en la fe católica. Al parecer esta norma, aun no derogada, ha tenido una influencia fundamental en las generaciones de inmigrantes protestantes, e incluso musulmanes, ya que estas últimas confesiones se han mantenido estancadas numéricamente mientras los pentecostales han experimentado un vertiginoso crecimiento. Pero, ¿Qué significan, que los caracteriza, donde se ubican, en que trabajan, y cual es el comportamiento social de los evangélicos y pentecostales chilenos?(6)
Dado que este informe no está escrito por un teólogo, dejaremos de lado las consideraciones teológicas para concentrarnos en las características sociológicas del pueblo evangélico y Pentecostal del país. Recientemente Miguel Mansilla(7) ha resumido las teorías sociológicas que pueden aplicarse a la interpretación del desarrollo del pentecostalismo en Chile, por lo que referimos al lector al citado artículo. Mansilla invoca tanto las teorías sociológicas estructuralistas y funcionalistas, las referidas a la protesta simbólica, a la mentalidad primitiva, a la institucionalización, como también las referidas a la anomia, la secularización y la modernización.
Si bien las primeras ya no son evocadas por los sociólogos, son estas dos últimas las que parecen preocupar más para responder a la pregunta sobre los límites de las tasas de crecimiento observadas por los pentecostales.
A pesar de la fuerte influencia de la modernización y secularización a que está sometido el país desde fines del siglo XX, Mancilla se atreve a sostener “el pentecostalismo es la única comunidad que satisface (estas) necesidades psicológicas y simbólicas ausentes en la ciudad, así el pentecostalismo se transforma en una institución intermedia…, en el sentido que median entre el individuo y los patrones de experiencias y acción establecidos en la sociedad. A través de estas instituciones los individuos contribuyen activamente a la producción y al procesamiento del acervo de sentido”.(8)
De esta forma, el nuevo pentecostalismo del siglo XXI pudiera llegar a ser el espacio que necesita el ciudadano del capitalismo tardío, dependiente y neoliberal que tantas tensiones causa al ser humano actual en nuestro país. Las estadísticas de los próximo censos dos podrán indicar si esta hipótesis y las sub-hipótesis que de ella se deriven, podrán ser validadas.
Pero el pentecostalismo no nace de la nada. Es un hijo lejano de la Reforma Protestante del siglo XVI y de las iglesias presbiterianas y metodistas, cuyos misioneros llegaron a Chile como educadores desde el inicio de la República. Particular mención requiere David Trumbull, quien llegó al país a mediados de la década de 1840. Desde sus inicios, primero la obra protestante, y luego desde 1909 la obra Pentecostal, sufrieron una persecución activa de la iglesia católica y la discriminación del Estado. El historiador Aurelio García Ardilla señala que el periódico “The Record documenta con frecuencia … episodios de hostilidad verbal y hostigamiento físico para la apertura de la escuela laica en San Felipe. Repetidamente se informa sobre la oposición denodada en Talca. Se nos explica que el efecto neto de las reacciones alarmitas del clero católico ante la presencia protestante era llamar más la atención a la nueva doctrina, fomentando el interés en escucharla. En cuanto al debate, los evangélicos lo buscaban activamente, confiados de que poseedores de la verdad, la verían finalmente imponerse”.(9)
Pero al escaso crecimiento numérico de los protestantes durante el primer siglo de la República siguió un extraordinario crecimiento de sus herederos, los pentecostales, a partir de 1909, año en que se separan de la Iglesia Metodista Episcopal. Cabe señalar que este crecimiento como movimiento religioso es paralelo al de las conquistas del pueblo chileno por acceder a la educación y participar en la vida social y política del país, proceso en el que muchos de sus líderes se vieron involucrados.(10) La participación en política de líderes evangélicos junto con los grupos progresistas se da desde la fundación misma de la República.(11) Diversos historiadores dependientes de instituciones católicas o influenciados por ellas han venido sosteniendo que los evangélicos eran unos extranjeros de recién aparición en el contexto nacional, llegando a veces a relacionarlos con el imperio norteamericano. Junto con estar lejos de la verdad esa tesis por no reconocer las luchas junto a los liberales por una escuela laica, cementerios laicos, registro civil independiente de la iglesia católica, separación de la misma del Estado, acceso a la educación, participación popular, desconoce la histórica persecución católica y la discriminación del Estado hacia los evangélicos en su histórica lucha por la libertad de conciencia.
Finalmente, García Ardilla nos recuerda que “no obstante lo cerrado de la sociedad chilena –hecho constatado por los mismos historiadores chilenos que apuntan a la hegemonía de una elite terrateniente y conservadora hasta avanzado el siglo veinte- la (primitiva) iglesia evangélica de extranjeros ve a Chile como un país progresista en ruta a la modernidad”.(12) Pero tuvo que pasar un siglo más para que tales expectativas comiencen a verse cumplidas.
Interpretaciones del crecimiento histórico pentecostal.
Independientemente que para la iglesia católica los protestantes primero y luego los pentecostales siempre fueron una molestia a acallar por todos los medios posibles, también hubieron algunos sacerdotes que comprendieron que hacían el trabajo que ellos no habían hecho, al llevar el evangelio a los más pobres.
Resulta por cierto curioso que, aparte del estudio sociológico pionero de Lalive d´Epinay,(13) la mayoría de los estudios sobre el crecimiento Pentecostal en Chile han sido hechos por teólogos y/o sociólogos católicos, o extranjeros como el caso citado, quienes no han logrado entender a cabalidad el fenómeno del crecimiento Pentecostal.
En la actualidad asistimos a un momento histórico de transformación del movimiento Pentecostal en su proceso de institucionalización del carisma, en términos weberianos, donde la institucionalización de las iglesias, reformada por su acceso a personalidad jurídica de derecho público, está transformando tanto las dinámicas internas de las iglesias pentecostales como la percepción externa de la sociedad chilena, donde especialmente los políticos están poniendo creciente interés en aparecer que simpatizan con los postulados de los pentecostales.
Ya en 1941 el padre Alberto Hurtado Cruchaga(14) puso en alerta a la iglesia católico romana sobre el crecimiento de los pentecostales al publicar su libro preguntándose ¿Es Chile un país Católico?
Luego la investigación sobre el protestantismo en Chile de Ignacio Vergara(15), el estudio también pionero del sacerdote católico Humberto Muñoz(16), señala sobre los pentecostales: “el pentecostalismo no es una doctrina ni una institución, sino un acontecimiento. Rebasa lo que propiamente se llama ´iglesias pentecostales´ e invade no solamente las denominaciones evangélicas, sino la misma Iglesia Católica y a la ortodoxia. Hoy se habla de él como una ´tercera fuerza´ dentro del cristianismo… y es lo que más crece, no sólo en cuanto a numeró, sino a originalidad poder sobrenatural”.
También preocupados por el avance Pentecostal, los sociólogos Católicos Renato Poblete, s.j. y Carmen Galilea, publicaron en 1984 un estudio sobre el movimiento Pentecostal y la Iglesia Católica en medios populares.(17) Estos autores, en su resumen histórico, peyorativamente sostienen “posteriormente se instalaron otros cultos que en su tiempo fueron reformas de las primeras sectas de inmigrantes extranjeros” (1984:3), ya que el término secta se contrapone a iglesia, queriendo significar que la única iglesia considerada como tal en el país era la católica romana. También destacan que “teológicamente tienen pocas discrepancias ya que pareciera que mas que una doctrina son una forma de vida y de solucionar prácticamente los problemas de la vida” (1984:4). No obstante, se niegan a reconocer su aporte a la renovación del cristianismo en el país y en el mundo.
Si bien existieron evangélicos tanto provenientes de misiones norteamericanas como iglesias protestantes de colonias de inmigrantes europeos, no fue sino hasta la aparición del movimiento Pentecostal en 1909 que los evangélicos fueron escuchados, ya que sus manifestaciones no se confinaron desde sus inicios a lugares cerrados o templos, sino que fueron lo más vociferantes posibles (dados sus escasos medios de difusión) en calles y plazas. Antes, los protestantes eran obligados a restringir sus cultos a la colonia extranjera y esconder sus capillas detrás de gruesos muros para que los chilenos no se tentaran a entrar.
Junto a la oposición sistemática de la iglesia católica y a la discriminación de las instituciones del Estado, el pueblo mismo era alentado por el cura local a dar muestras de desprecio por el nuevo estilo de vida ascética y de búsqueda espiritual manifestada por evangélicos y pentecostales. Nicomedes Guzmán relata la reacción del populacho en su novela La sangre y la esperanza, considerada emblemática de la llamada Generación del 38, el autor mostró como pocos la vida la de los chilenos más pobres. A través de la mirada de un niño, Enrique Quilodrán, aparecen los viejos conventillos del Barrio Mapocho (Santiago), con la grandeza humana y la sordidez material de sus habitantes; así como la conciencia de la necesidad de transformar la sociedad y conquistar una vida digna de seres humanos en una sociedad de verdadera democracia. Entre esos paisaje de sangre y esperanza aparecen los pentecostales, quienes frente a una sociedad irredenta y desesperanzada cantaban al interior de los cités y conventillos que sólo Cristo salva, pero a su vez no todos aceptaban tal salvación y la mayoría prefería responder con violencia verbal, rumorando a sus espaldas:
¡Canutos, canutos malditos! ¡Canutos farsantes! Pero ellos no oían. La lógica de una lucha en que tenían puesto todo su corazón y toda su conciencia los hacía enteros. Cumplían con una función en la vida: luchaban y su lucha era inútil, eran felices. -¡No, no es posible, sacrilegios! ¡No es posible! ¿Ustedes mienten, bandidos, ustedes traicionan a Dios! Encogido bajo los cobertores de mi lecho, oía los gritos histéricos de Rita…- Ustedes, canutos, mienten… Cristo tiene si iglesia y es la iglesia católica… ¡No más, no mientan más, por favor salvajes!...- ¡No mientan, no mientan, pues no mientan!- aullaba Rita, hundiendo su ánimo en las aguas espesas de la histeria. Estaba frente al cuarto de los evangélicos. Era un hábito suyo de detenerse a vociferar contra ellos en las noches de culto. Ellos sin embargo no la atendían. – Farsantes, canutos, tienen el demonio adentro! ¡Tienen el demonio en el corazón!- Chillaba Rita, como retorciendo las palabras…- ¡Farsantes, farsantes! ¡Locos, locos!... Los evangélicos, como si nada hubieran oído, depositaban toda su fe, como en una alcancía musical, en los versos del himno…(18).
El crecimiento pentecostal: ¿Qué muestran los Datos censales?
Los datos censales indican claramente que durante la primera década de crecimiento Pentecostal se logró casi un 1.5 por ciento de la población mayor de 15 años, porcentaje que se mantuvo en la segunda década (1920-1930). Cabe destacar que se trató de una década con fuertes restricciones a la libertad de conciencia, de expresión político-social y de expresión religiosa, ya que es solo a partir de la Constitución de 1925 que el Estado de la República de Chile pasó a ser laico. Anteriormente la confesión católica era oficial. Durante la década1930 1940 los evangélicos aumentaron su porcentaje en 61 %, luego de 1940 a 1952 aumentaron su porcentaje en 74 %, en periodo de 1952 a 1960 aumentaron su porcentaje en 37 %, para luego aumentar en porcentaje en 11 % en la década de 1960.
En el período histórico de fuerte convulsión social que media entre 1960 y el año 2002, el porcentaje de evangélicos adultos en Chile aumentó en un 247 por ciento. En efecto, la tesis de Humberto Lagos(19) sostiene que los pentecostales chilenos crecen durante periodos de crisis global, que les permite ofrecer un mensaje de seguridad. Pero pasado el régimen dictatorial de Pinochet sigueron creciendo fuertemente, y cabe preguntarse: ¿Qué pasará durante el siglo XXI actual cuando esa crisis socio-política ha desaparecido? Es probable que al igual como se desconfiguró la tesis que justificó el crecimiento por la anomia social, también se desconfigure la explicación del crecimiento Pentecostal por las crisis sociales. Aunque en la actualidad se podría estar configurando la tesis que los pentecostales crecen por la mayor inseguridad ocupacional y social que ha producido el neoliberalismo en el país.
Cuadro No.1. Crecimiento poblacional y de los evangélicos en Chile 1920-2002
Año |
Población total |
Evangélicos |
Porcentaje |
1920 |
3.785.000 |
54.800 |
1.44 |
1930 |
4.365.000 |
63.400 |
1.45 |
1940 |
5.065.000 |
118.400 |
2.34 |
1952 |
6.295.000 |
225.500 |
4.06 |
1960 |
7.374.000 |
425.700 |
5.58 |
1970 |
8.884.000 |
549.900 |
6.18 |
1973 |
Sin info. |
Sin info. |
8.0 (*) |
1992 |
Sin info. |
Sin info. |
12.4(**) |
2002 |
11.226.309 |
1.699.725 |
15.24 |
Fuente: Poblete; Galilea 1984:2 e INE. Censos. (*) Estimado por Eduardo Hamuy del Centro de Opinión Pública y citado por Poblete y Galilea, op. Cit. P. 2. (**) Estimado por Sepúlveda, V. Op. Cit. Pág.239
Si bien el crecimiento global a nivel nacional ha sido sostenido, cabe destacar que en los sectores socialmente desfavorecidos estos porcentajes pueden duplicarse, según el estudio de Poblete y Galilea citado y este mismo estudio que compara comunas según su Índice de Desarrollo Humano, IDH, elaborado por el PNUD. En cuanto al grupo de jóvenes de 15 a 24 años de edad, mientras en los católicos llega a casi el 16 % en los evangélicos los jóvenes representan el 18.4 %, en comparación con la población de 15 y mas años de ambas categorías.
Pero la discriminación social también ha sido practicada por los intelectuales chilenos, al ignorar un movimiento social que ha tenido más adherentes que cualquier movimiento político. Respecto del carácter histórico del pentecostalismo chileno, cabe consignar la opinión del historiador Gonzalo Vial, quien en su historia del periodo 1891-1973 ha descrito al pentecostalismo como una religión nacional y popular, que fue también absolutamente asocial. La nueva iglesia no se preocupaba por la política, ni por la sociedad, ni por la aflictiva citación de los trabajadores: solo les interesaba la religión, el lazo directo entre el hombre y Dios o el Espíritu.(20) De nuevo aquí, la obra del holandés Hans Tennekes ha mostrado que los pentecostales chilenos a partir de los años 60 comenzaron a integrarse en diversas organizaciones sociales y a enfatizar la educación de sus hijos. La tesis de licenciatura en sociología de este autor(21), sobre la base de datos recogidos en los años 1971-1972 en la Región del Bío Bío mediante encuestas a fieles pentecostales involucrados en organizaciones sociales, mostró que el periodo de la anomia social había dado paso a uno de paulatina integración social. En efecto, fueron, han sido y son numerosos los fieles pentecostales que participaron y participan en sindicatos, especialmente en cargos de tesorería dada su reputación de ser cuidadosos en el manejo del dinero.
Resultaría muy difícil explicar el crecimiento del movimiento pentecostal como parte de los evangélicos chilenos si mantuviesen su actitud catalogada como una suerte de huelga social para Lalive D`Epinay y Humberto Muñoz. Nuestra hipótesis es que, sea por un mayor acceso a la educación, sea por una mayor integración a organizaciones sociales de la sociedad chilena, los pentecostales están paulatinamente llegando a grupos sociales menos desfavorecidos, aunque su punto de partida sea su origen social marginal. De ser de otra manera no tendría efecto alguno su cultural ascética y ahorrativa y su asiduidad al trabajo. Ello no quita que se mantiene la discriminación en acceso al mundo de los negocios y especialmente el su acceso y permanencia en la educación superior, ya que los datos señalados más abajo señalan claramente que tienen serias dificultades para acceder a las ocupaciones que exigen mayor calificación o competencias profesionales desarrolladas.
Distribución territorial de los evangélicos.
Si bien el crecimiento poblacional de los evangélicos ha sido sostenido, su distribución regional ha sido muy desigual, ya que su incidencia puede llegar a ser hasta 20 veces más representativa, según la comuna del país. En efecto, puede variar desde un 3% en Vitacura a un 60% en la comuna de Colchane el 1992. Según el Censo 2002, los evangélicos sobrepasan el 50% de la población en las comunas de Curanilahue, Los Álamos, Lota, Coronel, que son comunas rurales o semi-rurales; pero también experimentaron un fuerte crecimiento en comunas urbanas de gran tamaño, como son: Talcahuano, Puente Alto, Temuco, Maipú, Concepción, San Bernardo, La Pintana, La Florida, Cerro Navia, Chillán, Pudahuel, Peñalolén, El Bosque, Valdivia.
En el caso de la distribución nacional de los evangélicos, su presencia es altamente variada en las 13 regiones geográficas en que se encontraba dividido el país de norte a sur el año 2002, según se aprecia en el Cuadro No. 2.
Los porcentajes de cobertura de las regiones varían ampliamente, desde porcentajes bajo la media nacional en las regiones extremas, al promedio nacional en la Región Metropolitana y del Centro del país, para duplicar el promedio nacional en las Regiones del Bío Bío y la Araucanía, con su fuerte contingente de población rural y de la etnia mapuche.
Cuadro No.2.
Distribución de los evangélicos según las regiones del país. Año 2002.
Región Porcentaje Evang. Nº de Evangélicos Total de Habitantes |
I 11.84% 47.000 428.594 |
II 11.00% 50.000 493.984 |
III 10.72% 26.000 254.336 |
IV 07.43% 50.000 603.210 |
V 09.56% 150.000 1.539.852 |
Metropolitana 13.07% 700.000 6.061.000 |
VI 11.41% 85.000 780.627 |
VII 14.87% 135.000 908.097 |
VIII 28.00% 500.000 1.861.562 |
IX 24.00% 200.000 869.535 |
X 17.80% 180.000 1.073.135 |
Fuente: INE. Censo 2002
En términos del territorio nacional, la presencia de los evangélicos varía en una proporción de simple a triple. Mientras en la IV Región de Coquimbo solo llegan a un 7,3 por ciento, casi duplican ese porcentaje en la Región Metropolitana y lo cuadruplican en la Región del Bío Bío.
¿Donde crecen los evangélicos?
Es posible hacer la hipótesis que los evangélicos crecen donde antes no han crecido, pero los datos muestras que ello no es así. Los censos de los años 1992 y 2002 ofrecen datos completos para cada una de las casi 340 comunas del país, que sirven de base para estimar cuáles son las comunas con presencia evangélica sobre el promedio nacional en que sigue creciendo esta confesión religiosa.
Si el fenómeno del crecimiento pentecostal estuviera ligado a la ruralidad de nuestro país, su crecimiento se hubiera estancado o presentaría mayores proporciones en regiones más rurales como es la Región del Maule; pero ello no es así. Además, dado que durante el periodo 1992-2002 se observó una fuerte migración urbano – rural y el crecimiento acelerado de las comunas urbanizadas, se requiere examinar el porcentaje de crecimiento evangélico por el crecimiento de la población total de cada comuna.
El análisis realizado permitió determinar las comunas en que se concentra la población evangélica y aquellas que registran mayor crecimiento, como proporción de la población comunal entre los años 1992 y 2002. Los gráficos 1 y 2 que se ofrecen a continuación muestran el aumento porcentual de los evangélicos de las siguientes comunas:
Cuadro No. 3. Crecimiento ínter censal de los evangélicos en comunas de fuerte presencia.
COMUNA |
% EVANGELICOS EN 1992 |
% EVANGELICOS EN 2002 |
- CURANILAHUE
- LOTA
- LOS ALAMOS
- CORONEL
- LEBU
- LAGO RANCO
- COLCHANE
- COELEMU
- FUTRONO
- TIRÚA
- SANTA JUANA
- TOMÉ
- CONTULMO
- ARAUCO
- CAÑETE |
50,49
49,08
48,56
46,89
43,08
38,76
59,56
41,56
38,72
37,37
36,89
36,48
35,19
33,83
33,63 |
57,71
51,08
57,39
52,05
48,42
44,92
44,28
44,22
44,06
42,78
41,76
42,28
43,34
41,34
40,38 |
El cuadro anterior muestra las comunas en que se concentra lapoblación evangélica y aquellas que registran el mayor crecimiento (comoproporción de la población comunal mayor de 15 años) entre 1992 y 2002. Excepto en Colchane, en una veintena de comunas donde los evangélicos ya duplicaban el promedio nacional, continuaron creciendo, mostrando que aun no toca techo su crecimiento como porcentaje de la población comunal.
Así lo muestran los datos de las 15 Comunas con la más alta concentración de la población evangélica tanto el año 1992 como el 2002.
Las comunas en que ha continuado el crecimiento de la población evangélica durante la década de los años 90s son las mismas que ya habían crecido fuertemente durante la década de los años 80s bajo circunstancias socio-políticas muy distintas en una y otra década. Ello resulta en una indicación que el crecimiento evangélico no está necesariamente ligado a la prevalecencia de tales o cuales condiciones de libertad ciudadana o de crecimiento económico del país. Es al mismo tiempo una llamada de atención para que los teóricos de la sociología de la religión refinen sus hipótesis y teorías, ya que el crecimiento de los evangélicos no ha mostrado en este país estar ligado a tal o cual modelo económico o sistema político imperante.
Gráfico 1. Población evangélica como proporción de la población comunal. 1992
Gráfico 2. Población evangélica como porcentaje de la población comunal. 2002
Los datos precedentes indican que, aparentemente aún no hay limites para el crecimiento de la población evangélicas en comunas que ya en el censo anterior presentaban el doble o el triple del promedio nacional, ya que los datos del censo 2002 muestran que han podido seguir creciendo como porcentaje de la población adulta de la comuna, ya que el censo solo contabiliza a los mayores de 15 años de edad. Es probable que si se contabilizaran a los mejores, los porcentajes alcanzados aún pudieran ser mayores, ya que niños y adolescentes son numerosos en las familias pentecostales.
Un segundo tipo de análisis llevó a considerar la posibilidad que se estancase el crecimiento en grandes comunas donde ya hubiesen alcanzado un número por sobre los 15.000 adultos, pero los datos ínter censales del crecimiento de la población evangélica en el país por comuna, permitió detectar aquellas en que se concentran los mayores números de fieles de esta confesión religiosa no cesan de crecer. En efecto, se seleccionó una docena de comunas con una población evangélica adulta por sobre las 20.000 personas al año 2002 y se constató que en estas comunas también había continuado el crecimiento durante el periodo ínter censal 1992 – 2002.
Al restringir el análisis del crecimiento evangélico a grandes comunas urbanas del país, se constató que las 16 comunas siguientes aumentaron considerablemente su población evangélica, según se consigna en los gráficos 3 y 4. Según el volumen actual de población de concentración de los evangélicos, las principales comunas son: Talcahuano, Puente Alto, Temuco, Maipú, Coronel, Concepción, San Bernardo, La Pintana, La Florida, Cerro Navia, Chillán, Pudahuel, Peñalolén, El Bosque, Valdivia y Lota.
Gráfico 3. Población evangélica adulta como parte de la población de grandes comunas. 1992.
En el periodo ínter censal 1992-2002 se observa un importante crecimiento numérico de los evangélicos en las comunas de Puente Alto, donde pasan de 19.189 a 48.167, más que duplicándose en 10 años; en la comuna de Maipú, pasando de menos de 17.000 a 39.236 en el mismo periodo; así como la comunas de San Bernardo, La Pintana y La Florida, donde los evangélicos crecieron en un tercio en 10 años.
Gráfico 4. Población evangélica adulta como parte de la población comunal. 2002.
Otra línea de análisis para explicar el crecimiento de la población evangélica en Chile consistió en relacionar su crecimiento con variables de cambio demográfico, en las comunas de mayor crecimiento del porcentaje evangélico. El Cuadro No.4 muestra las comunas donde las poblaciones evangélicas presentaron mayor crecimiento en el último periodo ínter censal, lo cual no fue asociado con crecimiento demográfico de la comuna respectiva.
Al respecto, se seleccionó un conjunto de 15 comunas donde los evangélicos ya presentaban una fuerte presencia en al año 1992 y se estudió tanto la tasa de crecimiento ínter censal en relación con la tasa de crecimiento de la población de la comuna, a fin de despejar la hipótesis que el crecimiento de la población evangélica era un mero reflejo del crecimiento de la población total de la comuna.
Los resultados para 15 comunas resumidos en el Cuadro No. 4 indican que en el caso de estas comunas predominantemente rurales, los evangélicos crecieron por encima del promedio nacional y a su vez por encima del crecimiento demográfico de las mismas.
Según la Sintesis de Resultados del Censo, publicados por el INE, en la Región de Valparaíso los Evangélicos tuvieron los mayores incrementos en las comunas de El Quisco (143,9%), Isla de Pascua (131,0%) y Papudo (121,6%). Los menores incrementos se presentaron en Valparaíso (32,0%), Llay Llay (31,8%) y Olmué (31,8%).
Cuadro No. 4. Análisis del cambio 1992 - 2002: Tomando las comunas en donde se registranmayores cambios en la proporción de evangélicos, se analiza dicho cambio enfunción de variables demográficas.
Censo2002
|
eva.1992_2002 |
No.evang.1992 |
No.evang.2002 |
cambio.evang.
1992_2002 |
Tasacrec.evan.
1992_2002 |
cambio.pob.
total
l992_2002 |
LOS ALAMOS |
0,0883 |
5508 |
7407 |
1899 |
34,48 |
7193 |
CURARREHUE |
0,0829 |
615 |
1128 |
513 |
83,41 |
2976 |
CONTULMO |
0,0815 |
1654 |
1818 |
164 |
9,92 |
1109 |
LOTA |
0,0800 |
17827 |
20884 |
3057 |
17,15 |
13063 |
ARAUCO |
0,0751 |
6959 |
10248 |
3289 |
47,26 |
14218 |
CURANILAHUE |
0,0723 |
11730 |
13130 |
1400 |
11,94 |
8714 |
CAÑETE |
0,0676 |
6608 |
8933 |
2325 |
35,18 |
11812 |
LUMACO |
0,0676 |
1689 |
2151 |
462 |
27,35 |
2963 |
CAMIÑA |
0,0669 |
275 |
311 |
36 |
13,09 |
408 |
LAGO RANCO |
0,0616 |
2720 |
3171 |
451 |
16,58 |
3016 |
FRESIA |
0,0608 |
1417 |
1930 |
513 |
36,20 |
3245 |
SAN JUAN DE LA COSTA |
0,0606 |
1369 |
1696 |
327 |
23,89 |
2072 |
ERCILLA |
0,0587 |
1232 |
1698 |
466 |
37,82 |
3236 |
NACIMIENTO |
0,0577 |
5812 |
6965 |
1153 |
19,84 |
7860 |
LOS SAUCES |
0,0573 |
1259 |
1426 |
167 |
13,26 |
1238 |
No obstante la importante presencia de los evangélicos en las comunas rurales, cabe destacar que la Región Metropolitana, junto con concentrar mas de un tercio de la población nacional y también reúne al mayor número evangélicos del país, a pesar que la mitad de sus comunas están sobre la media y la otra mitad sobre la media porcentual nacional de población evangélica. Las comunas bajo el promedio nacional son: Macul, La Cisterna, Paine, Tiltil, San Pedro, La Florida, Peñaflor, Maipú, Talagante, Quinta Normal, Estación Central, Conchalí, San Joaquín, El Monte, Recoleta, Isla de Maipo, Calera de Tango, Puente Alto y Peñalolén. Aquellas sobre el promedio nacional son: Quilicura, Huechuraba, Cerrillos, Padre Hurtado, Pedro Aguirre Cerda, Lampa, Renca, Lo Prado, Pudahuel, La Granja, El Bosque, Colina, San Bernardo, San Ramón, Lo Espejo, Cerro Navia y La Pintana. Estos datos son una indicación que no es posible atribuir el crecimiento de los evangélicos en las grandes comunas de la RM al rápido crecimiento demográfico que experimentaron algunas de ellas en el último periodo ínter censal, ya que la velocidad del crecimiento difiere entre ellas según la presencia de evangélicos en las mismas. No obstante no representar los más altos porcentajes de evangélicos, por el tamaño por sobre la media nacional de la población de estas comunas, sin duda que son estas las que concentran el mayor número de la población evangélica del país.
Presencia de Evangélicos y variables sociales de las comunas.
Para explicar el mayor o menor porcentaje de evangélicos en las comunas del país se establecieron dos líneas de análisis; primero se relacionó dicho porcentaje con el desarrollo socio-económico de la comuna, y, en segundo lugar, se exploraron variables socio-demográficas proporcionadas por el propio Censo 2002.
El análisis de los datos censales, combinados con los datos provenientes del Índice de Desarrollo Humano de cada comuna llevó a estimar una posible correlación entre aumento de la presencia evangélica y mejores condiciones de vida de la población en general. Así, se exploró la relación del crecimiento de la población evangélica con cambios experimentados en las condiciones de vida de la población de la respectiva comuna, medidas por el Índice de Desarrollo Humano, IDH, elaborado por el PNUD para el año 2003, sin llegarse a establecer una clara correlación entre el IDH y el crecimiento de los evangélicos.
Cuadro No. 5. Comunas de bajo índice de escolaridad y alta tasa de evangélicos.
Años 2002-3
COMUNAS |
Población |
tasa de
evangélicos |
Índice escolar |
COMUNAS |
Población |
tasa de
Evangélicos |
Índice de escolar. |
|
|
Colchane |
1005 |
0,443 |
0,574 |
Nueva Imperial |
28695 |
0,286 |
0,676 |
Coihueco |
16823 |
0,297 |
0,621 |
Constitución |
32423 |
0,188 |
0,680 |
Galvarino* |
8852 |
0,306 |
0,643 |
Empedrado* |
2943 |
0,286 |
0,681 |
Lumaco* |
7987 |
0,269 |
0,643 |
Ercilla* |
6342 |
0,268 |
0,681 |
O´Higgins* |
326 |
0,156 |
0,643 |
Saavedra* |
9941 |
0,226 |
0,681 |
Pencahue* |
5963 |
0,119 |
0,643 |
San Nicolás* |
7229 |
0,229 |
0,681 |
San Fabián* |
2511 |
0,155 |
0,643 |
StaJuana* |
9295 |
0,418 |
0,681 |
Putre |
1372 |
0,238 |
0,644 |
Tirúa* |
6428 |
0,428 |
0,681 |
Curarrehue |
4629 |
0,244 |
0,647 |
Salamanca |
16769 |
0,140 |
0,688 |
Camarones |
753 |
0,135 |
0,654 |
Camiña |
819 |
0,380 |
0,689 |
Sta Barbara* |
13688 |
0,160 |
0,655 |
Cochrane* |
2051 |
0,125 |
0,689 |
Tortel* |
311 |
0,161 |
0,655 |
Panguipulli* |
23538 |
0,243 |
0,689 |
Carahue |
18272 |
0,286 |
0,663 |
Cabrero* |
18172 |
0,265 |
0,694 |
Vilcún |
15933 |
0,195 |
0,669 |
Chanco* |
6860 |
0,227 |
0,694 |
Teno |
18548 |
0,118 |
0,671 |
Chimbarong |
23440 |
0,133 |
0,694 |
San Pedro |
6063 |
0,107 |
0,672 |
Contulmo* |
4195 |
0,433 |
0,694 |
Sn Clemente |
27160 |
0,160 |
0,673 |
El Carmen* |
9288 |
0,114 |
0,694 |
Cañete |
22120 |
0,404 |
0,674 |
Florida* |
8277 |
0,218 |
0,694 |
Futrono* |
10141 |
0,441 |
0,694 |
|
Cuadro No.6.
Comunas con alto índice de escolaridad y baja tasa de pobl. Evangélica 2002
COMUNAS |
población |
Tasa de evangélicos |
Índice de escolaridad |
La Serena |
118954 |
0,061 |
0,850 |
Iquique |
157705 |
0,106 |
0,853 |
Maipú |
339629 |
0,116 |
0,859 |
Villa Alemana |
71356 |
0,114 |
0,859 |
Macul |
87812 |
0,104 |
0,860 |
Cabo de Horno (Navarino)* |
1540 |
0,106 |
0,863 |
Antofagasta |
213048 |
0,105 |
0,868 |
La Cisterna |
66654 |
0,105 |
0,868 |
Lo Barnechea |
52855 |
0,083 |
0,872 |
Viña Del Mar |
223567 |
0,090 |
0,873 |
Quilpué |
97919 |
0,105 |
0,876 |
La Florida |
277399 |
0,114 |
0,878 |
San Miguel |
62356 |
0,088 |
0,878 |
Santiago |
181851 |
0,083 |
0,884 |
La Reina |
74822 |
0,062 |
0,938 |
Ñuñoa |
133522 |
0,050 |
0,946 |
Las Condes |
198581 |
0,043 |
0,948 |
Providencia |
100964 |
0,034 |
0,959 |
Vitacura |
64613 |
0,043 |
0,964 |
Los cuadros Nos. 5 y 6 son suficientes para mostrar la relación que indica que los evangélicos habitan comunas con menores índices de escolaridad del país. Mientras el porcentaje de evangélicos en Providencia, Vitacura, Las Condes, Ñuñoa y La Reina van de un 3 a un 6 por ciento, los índices de escolaridad se sitúan por sobre el 0,94 en relación a la unidad; al contrario, en aquellas comunas donde el índice de escolaridad es bajo es altamente probable encontrar una población evangélica por sobre la media nacional del 16 por ciento. Como se examinará más adelante, el habitar comunas con bajos índices de escolaridad de la población por parte de los evangélicos hasta ahora es uno de los factores que influye en su dificultad de acceder a los beneficios que otorga la educación superior en el país.
En efecto, el Cuadro No. 6a muestra una comparación de porcentajes de adolescentes y jóvenes católicos y evangélicos a partir del fin de la escolaridad obligatoria en adelante. Se observa que hasta el decimoprimero año de escolaridad los evangélicos matriculados en la educación corresponden al porcentaje esperado, de acuerdo con la adscripción religiosa católica o evangélica; pero, a partir del decimosegundo año de escolaridad, que coincide con el fin de la escolaridad obligatoria, comienzan a caer drásticamente los porcentajes de representatividad de los evangélicos en la educación chilena.
Cuadro No.6a. Comparación porcentual de Años de Escolaridad de católicos y evangélicos 2002
años de escolaridad |
Porcentaje de católicos |
Porcentaje de evangélicos |
No. de estudiantes católicos |
No. de estudiantes evangélicos |
11 |
69.60 |
15.34 |
383,647 |
84,583 |
12 |
71.33 |
13.43 |
1,720,186 |
323,86 |
13 |
71.13 |
9.66 |
661,786 |
89,913 |
14 |
70.77 |
9.24 |
254,766 |
33,28 |
15 |
70.71 |
8.38 |
213,317 |
25,276 |
16 |
71.21 |
8.35 |
269,967 |
31,666 |
17 |
71.45 |
5.91 |
269,072 |
22,249 |
18 |
68.42 |
4.82 |
74,682 |
5,265 |
19 |
66.68 |
4.49 |
26,858 |
1,807 |
20 |
64.99 |
5.25 |
19,365 |
1,563 |
Total |
69.96 |
15.14 |
|
|
A partir de los datos del Cuadro No. 6a se aplicó el mismo porcentaje de representatividad para población católica y evangélica en cada año de escolaridad, es decir, 69.96 % y 15.14%, respectivamente, habiéndose obtenido el siguiente déficit en educación superior estimados al año 2002:
13 años de escolaridad…52439
14 años de escolaridad....21801
15 años de escolaridad…20878
16 años de escolaridad…26342
17 años de escolaridad…35370
18 años de escolaridad…11435
19 años de escolaridad…..4356
20 años de escolaridad…..2996
Total………………… 175617
Esto significa que si al 2002 había un déficit de 175.617 personas que debiendo tener algún grado de educación superior no lo tuvieron, al la fecha se estima un déficit de 200mil evangélicos, quienes en razón de su deficiente escolarización obligatoria, en comparación con sus congéneres católicos, no tuvieron acceso a la educación superior en cualquiera de sus 3 modalidades institucionales, CFT, Instituto Profesional o Universidad.
Aunque se sabe que la falta de educación condiciona directamente el acceso a ocupaciones de mayor nivel de calificación, conviene revisar los datos censales para saber si los evangélicos están representados en igual proporción que los católicos en cada grupo ocupacional y en las FF.AA.
Cuadro No. 7. Católicos y evangélicos por grupos ocupacionales, según nivel de calificación.2002.(%).
GRUPO OCUPACIONAL |
% |
% |
FUERZAS ARMADAS, CARABINEROS E INVESTIGACIONES |
79 |
13 |
MIEMBROS DE LOS PODERES EJECUTIVO Y LEGISLATIVO Y PERSONAL DIRECTIVO DE LA ADMINISTRACION PUBLICA |
73 |
8 |
DIRECTORES DE EMPRESA( TIENEN 3 O MAS DIRECTORES ) |
74 |
6 |
GERENTES DE PEQUEÑAS EMPRESAS ( TIENEN 1 O 2 DIRECTORES ) |
71 |
13 |
PROFESIONALES DE LAS CIENCIAS FISICAS, QUIMICAS Y MATEMATICAS Y DE LA INGENIERIA |
69 |
5 |
PROFESIONALES DE LAS CIENCIAS BIOLOGICAS, LA MEDICINA Y LA SALUD |
71 |
5 |
PROFESIONALES DE LA ENSEÑANZA |
75 |
7 |
OTROS PROFESIONALES CIENTIFICOS E INTELECTUALES |
67 |
7 |
TECNICOS Y PROFESIONALES DE NIVEL MEDIO DE LAS CIENCIAS FISICAS Y QUIMICAS, LA INGENIERIA Y AFINES |
69 |
11 |
TECNICOS Y PROFESIONALES DE NIVEL MEDIO DE LAS CIENCIAS BIOLOGICAS, LA MEDICINA Y SALUD |
76 |
11 |
MAESTROS E INSTRUCTORES TECNICOS |
76 |
11 |
OTROS TECNICOS |
74 |
9 |
OFICINISTAS |
75 |
11 |
EMPLEADOS EN TRATO DIRECTO CON EL PUBLICO |
71 |
13 |
TRABAJADORES DE LOS SERVICIOS PERSONALES Y DE PROTECCION Y SEGURIDAD |
70 |
17 |
MODELOS, VENDEDORES Y DEMOSTRADORES |
70 |
14 |
AGRICULTORES Y TRABAJADORES CALIFICADOS DE EXPLOTACIONES AGROPECUARIAS, FORESTALES Y PESQUERAS CON DESTINO AL MERCADO |
75 |
16 |
TRABAJADORES AGROPECUARIOS Y PESQUEROS DE SUBSISTENCIA |
72 |
18 |
OFICIALES Y OPERARIOS DE LAS INDUSTRIAS EXTRACTIVAS Y DE LA CONSTRUCCION |
66 |
20 |
El cuadro anterior indica que hay un 10% de católicos por encima del porcentaje que corresponde a su representatividad nacional, como miembros de la Fuerzas Armadas, Carabineros e Investigaciones, campo en el cual el Estado de Chile tiene una responsabilidad directa en promover y procurar la no discriminación que asegura la Constitución Política del país.
En segundo lugar, se observa que solo la mitad de los evangélicos tienen acceso al poder ejecutivo, legislativo y de directivos de la administración pública, nuevamente un campo ocupacional en el que el Gobierno de turno debería procurar el cumplimiento de la legislación nacional igualitaria.
Tercero, en las ocupaciones que requieren de mayor calificación y por tanto gozan de mejores remuneraciones, como son la gestión empresarial, las profesiones científicas, ingenieriles, de la salud y de docencia superior solo la mitad de los evangélicos en promedio ha tenido acceso a las mismas.
Finalmente, es en aquellas ocupaciones de más baja calificación y más bajas remuneraciones donde se concentra la población evangélica, sea como trabajadores de la industria extractiva y la construcción (20%), agropecuarios y pesqueros (18%), como trabajadores de servicios personales y seguridad (17%), o como agricultores y trabajadores calificados de explotaciones agropecuarias, forestales y pesqueras, con un 16%. Si bien estas ocupaciones representan la mayor concentración de trabajadores del país, también representan las menores posibilidades de desarrollo personal, profesional y colectivo.
Evangélicos y acogida a los sectores vulnerables del país.
A pesar de no contar con medios necesarios ni acceso a los recursos del Estado para hacerse cargo de los sectores más vulnerables del país, los evangélicos cuentan entre sus filas, en mayor proporción que los creyentes que adhieren a otros credos, a los grupos que históricamente han sido discriminados y marginal izados, como son las mujeres, los indígenas, los minusválidos.
La publicación Estadísticas Sociales de los pueblos Indígenas en Chile Censo 2002 del INE indica que hay más mujeres indígenas que hombres en la religión evangélica. También señala que llama la atención la diferencia en la respuesta de hombres y mujeres, frente a la categoría “ninguna o ateo”, ya que, los hombres indígenas casi duplican a las mujeres, en tanto que las mujeres se destacan por sobre éstos últimos, en su declaración frente a “Testigos de Jehová”.
Cuadro No. 8. Religión por Sexo, Censo 2002 (porcentajes)
|
Hombre |
Mujer |
Total |
Católica |
68.1 |
71.6 |
69.9 |
Evangélica |
14.1 |
16.1 |
15.1 |
Testigo de Jehová |
0.8 |
1.3 |
1.0 |
Judaica |
0.1 |
0.1 |
0.1 |
Mormón |
0.8 |
0.9 |
0.9 |
Musulmana |
0.0 |
0.0 |
0.0 |
Ortodoxa |
0.0 |
0.0 |
0.0 |
Otra religión o credo |
5.2 |
3.6 |
4.3 |
Ninguna, ateo, agnóstico |
10.6 |
6.0 |
8.3 |
Total |
100.00 |
100.00 |
100.00 |
Fuente: XVII Censo Nacional De Población y VI de Vivienda 2002. N = 3.890.126
El cuadro anterior muestra la predominancia de las mujeres en las iglesias evangélicas, toda vez que superan en dos puntos porcentuales a los hombres, situación que también se observa en quienes se declaran católicas. No obstante, las iglesias evangélicas en general y las pentecostales en particular, cuestionan seriamente el comportamiento machista tradicional del hombre chileno, generando espacios específicos para que las mujeres desarrollen su autoestima y puedan crecer como personas. Una investigación de Sonia Montecinos con mujeres populares de la comuna de La Pintana muestra como las mujeres pentecostales acceden a una mejor calidad de vida cuando ingresan con sus familias a una iglesia pentecostal.(22)
Cuadro No. 8. Adscripción religiosa de población indígena y no indígena
| Población indígena (%) |
Población no indígena (%) |
Católica
64,8%
Evangélica
29,5%
Testigo de
Jehová
1,0%
Mormón
0,9%
Otra religión
o credo
3,6% |
Católica
76,8%
Evangélica
15,9%
Mormón
1,0%
Testigo de
Jehová
1,2% Judaica
0,2%
Otra religión o credo 4,8%
Ortodoxa 0,1% |
Nota: Considera a los que adscribieron a alguna religión,
el 0,1 adscribe a religión o credo Judaico, Musulmán y Ortodoxo
Fuente: Estadísticas Sociales de los pueblos indígenas en Chile Censo 2002, p. 59
En relación al tipo de religión, casi un tercio de la población del pueblo mapuche (31,1%) adscribe a la religión evangélica, constituyendo la cifra más alta de la columna indígena. La alta adhesión mapuche a la religión evangélica, es quizá la cifra más relevante del cuadro que sigue porque, en comparación, los mapuche duplican a los no indígena en este tema. De forma paralela y comparativamente, lo mismo puede decirse del hecho que son los mapuche los que adscriben en menor proporción a la religión católica (63,5%) respecto no sólo del resto de los pueblos considerados, sino también en relación con la población no indígena (76,8%). En cualquier caso, la población indígena chilena, con la sola excepción de los rapanui y atacameño están por sobre el promedio nacional de adscripción a esta religión.
Cuadro No. 9. Porcentaje de católicos y evangélicos por etnia. 2002.
Indígenas |
Católica |
Evangélica |
Alacalufe (Kawashkar) |
55 |
18 |
Atacameño |
66 |
11 |
Aimara |
56 |
15 |
Colla |
57 |
13 |
Mapuche |
57 |
26 |
Quechua |
67 |
15 |
Rapa Nui |
67 |
11 |
Yámana (Yagán) |
62 |
13 |
Ninguno de los anteriores |
69 |
13 |
Existen, sin embargo, variaciones importantes en la adscripción religiosa de diversos grupos indígenas nacionales, como lo muestra el Cuadro No. 9 a continuación. En efecto, los siguientes grupos no llegan al promedio nacional de los evangélicos: Atacameños, Coya, Rapanui y Yámanas o Yaganes.
Cuadro No. 10.
Porcentaje de discapacitados entre población católica y evangélica. 2002
|
Católica |
Evangélica |
Sin discapacidad |
70 |
15 |
Sólo Ceguera |
69 |
22 |
Sólo Sordera |
72 |
19 |
Sólo Mudez |
68 |
20 |
Sólo /parálisis |
70 |
19 |
Sólo def. mental |
65 |
19 |
Dos discapacidades |
69 |
18 |
Tres discapacidades |
61 |
18 |
Por otra parte, proporcionalmente, los evangélicos también acogen un mayor número de discapacitados que los grupos católicos. El cuadro anterior muestra que el porcentaje de población sin discapacidad es similar al de la población nacional que adscribe a uno u otro credo. Pero en lugar del 15% nacional, los evangélicos tienen un 22% de ciegos, 19% de sordos, 20% de mudos, 19% de paralíticos, 19% de deficientes mentales y un 18% con dos o tres discapacidades juntas. Es posible que la capacidad de acogida que brindan las comunidades evangélicas en general y pentecostales en particular, facilite el acceso y permanencia de los/as minusválidos/as entre ellos.
En cuanto a la mayor acogida de los evangélicos a miembros de la tercera edad de nuestra sociedad chilena, cabe señalar que el 4 % de los evangélicos corresponde a personas de 60 y más años, mientras ese porcentaje llega al 5,3 por ciento en el caso de los católicos, probablemente por ser Chile un país tradicionalmente católico. Al sintetizar las Características Sociales y Culturales por grupo religioso, cabe señalar que en las edades más avanzadas predomina con mayor intensidad la religión católica (7,6% de la población mayor de 75 años, frente a un 28% de la población de 15 a 29 años). Pero esta referencia cambia entre quienes profesan la religión evangélica (3% en la población de 75 años o más y 30% de la población de 15 a 29 años); cabe destacar que entre quienes profesan la religión mormona también predominan los jóvenes (0,5% en la población de 75 años o más y 1,1% en la población de 15 a 29 años). Conviene comparar estos parámetros con los de las personas que declararon ninguna religión, ateo, agnóstico, donde la distribución por edades es también significativa: 11,1% de la población de 15 a 29 años, frente al 3,8% de 75 años o más. En las otras religiones no hay diferencias importantes de acuerdo a la edad. Pero se destaca la población evangélica como relativamente más joven que el resto. La responsabilidad de educar a esta masa de población evangélica joven es enorme y, por tanto, el siglo XXI va a ser testigo de la transformación social que será capaz de realizar esta población más joven que representan los evangélicos.
Conclusiones
Este trabajo permite llegar a un conjunto de conclusiones de diverso orden. Primero, es indudable el crecimiento extraordinario que presentan los evangélicos chilenos en el siglo XX, probablemente uno de los más rápidos de Latinoamérica y del mundo, ya que no se trata de un crecimiento relacionado con un periodo histórico específico, sino sostenido a través de regímenes políticos diversos y crisis económicas varias ocurridas durante un siglo.
Segundo, es recién al cumplirse un centenario del pentecostalismo en el país que están apareciendo obras con investigaciones históricas y de otras ciencias sociales, que de alguna manera contribuyen a comprender el proceso de crecimiento cuantitativo que presentan los evangélicos chilenos, situación que bien vale la pena continuar observando para llegar a determinar con mayor precisión los factores que contribuyen a su crecimiento. En efecto, las hipótesis hasta ahora formuladas no dan cuenta sino limitada del fenómeno al asociarlo con determinado período histórico. No obstante, superadas las condiciones de anomia, emergencia política o crisis económica, ha continuado el crecimiento numérico de los evangélicos en Chile.
Tercero, la cobertura del territorio nacional por parte de los evangélicos es desigual y combinada, lo que da lugar a investigaciones futuras sobre las condiciones culturales prevalecientes en cada región que hacen más viable el florecimiento del pentecostalismo en algunas regiones. De hecho, si entre las regiones del norte la presencia de los evangélicos corresponde a la unidad, en la región metropolitana se duplica y en las del Bío Bío y Araucanía se triplica.
Cuarto, llama la atención que la presencia evangélica por comuna puede multiplicarse veinte veces, según se trata de una comuna con el mayor Índice de Desarrollo Humano como Providencia, o comunas con baja escolaridad, bajos índices de salud e ingresos. Son en estas últimas donde prevalecen y aun siguen creciendo los evangélicos. De nuevo, aquì conviene indagar cuales concepciones del trabajo y la cultura prevalecen en cada caso e intentar dilucidar si el retraso en calidad de vida que padecen los evangélicos se debe a su propia cultura o por haber nacido en un medio que no les presta oportunidades para avanzar más.
Por otra parte, tradicionalmente se ha considerado que el crecimiento de los evangélicos se hace a expensas de los católicos, pero los datos muestran que ello no siempre ocurre en forma mecánica. Las conclusiones preliminares al hacer un análisis estadístico de correspondencias múltiples, a partir de la caracterización socioeducativa de la población evangélica y de acuerdo a las variables de grupos etáreos, utilizando como unidad de análisis a las comunas, indican lo siguiente:
1. La presencia mayor de evangélicos en las comunas está asociada con tamaño de la misma y su nivel de pobreza; en las pequeñas comunas de menos de 10.000 habitantes no se produce un crecimiento sobre la media, pero en ciertas comunas pequeñas con grupos étnicos dominantes, se ha producido un fuerte incremento del porcentaje de evangélicos.
2. En cualquier tipo de comuna la mayor presencia de evangélicos está asociada a menores índices de desarrollo humano, en términos de menores ingresos y menor escolaridad.
3. En el caso de comunas pequeñas el aumento de la proporción de evangélicos está asociado al descenso en la proporción de católicos y creyentes de otras religiones
4. En las comunas grandes, de más de 100.000 habitantes, sin embargo, el aumento del porcentaje de evangélicos se hace en función de los no creyentes, y no por transferencia de católicos. Pero también ocurre que en comunas con mayor nivel de desarrollo, donde disminuyen los evangélicos también crecieron los no creyentes. (Es el caso de las Comunas con mayor IDH).
5. En las comunas más cosmopolitas y menos conservadoras hay un aumento de los no creyentes, lo cual afecta también negativamente al crecimiento evangélico. Al contrario, en las comunas de menos 100.000 habitantes el crecimiento evangélico crece a la par con los no creyentes, pero también se supone compensado con un flujo de católicos hacia el estrato evangélico.
6. En las comunas de menos de 10.000 los no creyentes no crecen y los evangélicos crecen poco, a menos que se trate de comunas más pequeñas con fuerte población indígena. En estas comunas por sobre 10.000 habitantes se observa una relación inversa entre proporción de evangélicos y nivel de ingresos autónomos. Pero, las comunas muy pequeñas no presentan esta relación por predominar altos niveles de pobreza más parejos.
7. La proporción de evangélicos está asociada, a menores ingresos y escolaridad, en las grandes comunas donde mejoran las condiciones de vida crecen los no creyentes, excepto en aquellas comunas de alta inmigración reciente como Puente Alto, Maipú, La Florida y Quilicura.
8. Si siguen las tendencias al mejoramiento socio-económico del país en grandes comunas, es probable que se paralice no solo el crecimiento de evangélicos sino de todas las religiones, especialmente en las ccomunas donde ya presentan porcentajes superiores al 30% de evangélicos y que se concentran en las Regiones del Bío Bío, Arancanìa, Los Lagos y Los Ríos.
9. En el caso de Comunas sobre el porcentaje del 15,14 %, y población superior a los 100.habitantes hay varios casos en la Región Metropolitana de Comunas con altos índices pobreza con un mayor porcentaje de evangélicos.
10. Tanto a nivel urbano y rural hay Comunas con altos índices de población indígenas que tienen altos porcentajes de evangélicos. Pero en general, se observa que abundan las comunas con características rurales que tienen un alto porcentaje de evangélicos.
En síntesis, esta investigación puede tener un gran impacto social porque: a) aborda cerca del 70% de la población evangélica en Chile, por lo tanto brinda información para tener un conocimiento más acabado del mundo evangélico para formular una política social y educacional con el mundo evangélico; b) es una herramienta de las iglesias evangélicas para conocer su trabajo y aporte social de manera global y servir de fundamentos para solicitar recursos públicos y privados, porque la gran mayoría del trabajo social que hacen los evangélicos, los hacen con sus propios recursos; c) permite un diagnóstico y proyección para el crecimiento y sostener postura valórica a partir de la visión y postura de los jóvenes, que son la esperanza para el crecimiento futuro; d) puede servir de diagnóstico para futuras políticas sociales del Estado de Chile que permitan un real crecimiento con igualdad.
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Notas
1) El autor agradece el apoyo prestado por el sociólogo Oscar Arias en el tratamiento de los datos censales.
2)Sociólogo. Ph.D.(Toronto). Profesor de la Universidad de Talca.
3)
Poblete B., Renato. Galilea W., Carmen (1984). P.1-3.
4)
Cruz, Nicolás; Whipple, Pablo. (1996). Nueva Historia de Chile. Desde los orígenes hasta nuestros días. Zigzag. Santiago.
5)
Correa, Sofía; figueroa, Consuelo; Jocelyn-Holt, Alfredo; Rolle, Claudio; Vcuña, Manue. (2001). Historia del Siglo XX chileno. Balance paradojal. Editorial Sudamericana chilena. Santiago. Ver. Pag. 361.
Izquierdo Fernández, Gonzalo (1990). Historia de Chile. Tomo III. Editorial Andrés Bello. Santiago.
6)Ver bibliografía, ya que, un siglo mas tarde de sus inicios, comienza a surgir historiadores del movimiento pentecostal en Chile.
7)
Mansilla, Miguel.”Del refugio a la protesta. El refugio de las masas 1968-2008: a cuarenta años de su publicación”. En Revista Cultura y Religión 2009. universidad de Tarapacá.
8)
Mansilla, M. op.cit. p.7.
9)
García Ardilla, Aurelio. (2009)- “La visión misionera protestante en Chile a fines del siglo diecinueve: Trumbull y el periódico The Record”, en Universum. Revista de Humanidades y Ciencias Sociales. Universidad de Talca. Año 24. vol. 1, pp.74-75
10) Ortiz Retamal, Juán R. (2009) Historia de los evangélicos en Chile 1810-1891: de disidentes a canutos. CEEP ediciones. Concepción.
11)
Muñoz Condell, David. (2009). Relación entre protestantes, masones y el pensamiento liberal en el período oligárquico, 1810-1930. un análisis comparado entre Chile y Perú. Publicado por Sociedad Bíblica Chile. Santiago.
12)
García Ardilla, Aurelio. Op. Cit. P. 80.
13)
Lalive d´Epinay, Christian. (1968) El Refugio de las Masas. Santiago.
14)
Hurtado Cruchaga, Alberto. (1941) ¿Es Chile un país católico?- prólogo de Augusto Salinas. Imprenta San Francisco Padre Las Casas. Santiago.
15)
Vergara, Ignacio. El protestantismo en Chile. Santiago. 1962.
16)
Muñoz, Humberto. Nuestros Hermanos Evangélicos. Ediciones Nueva Universidad, PUC. Santiago. 1969
17)
Poblete B., Renato; Galilea W., Carmen. Movimiento Pentecostal e Iglesia Católica en Medos Populares. Centro Bellarmino. Santiago. 1984-
18)
Guzmán, Nicomedes. (1944). La sangre y la esperanza. “La Palabra de Dios”. Editorial Lom, 1999. Santiago. Chile, pp 68- 83.
19) Lagos, Humberto. La función de las minorías religiosas. Las transacciones del Protestantismo chileno en el periodo 1973-1981. Louvain la Neuve. Bélgica. 1982.
20) Vial, Gonzalo. Historia de Chile (1891-1973). Vol I, Tomo II. Pp. 843-844.
21)
Corvalán V., Oscar. Evangélicos y Huelga Social. Estudio de segmentos del pentecostalismo. Instituto Central de Sociología. Universidad de Concepción. Tesis de grado de Licenciado en Sociología. Concepción 1973.
22) Montecino, Sonia. Ibid op. Cit. (2002)
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