Opus Dei. La Santa Coacción.


Fernando de Orbaneja.

Editorial B, Barcelona, España 2007, 240 pp.


Fernando de Orbaneja. Doctor en Ingeniería Industrial y escritor español se ha dedicado a la creación de empresas en distintos países del mundo y, al mismo tiempo, a la docencia en la Universidad de Mackenzie en Sao Paulo, Brasil, y en la Escuela de Administración de Empresas, Barcelona, España. Sin embargo, ya jubilado, ha dedicado a escribir libros sobre temas tan variados como política, historia, religión e iglesia. Quizás, sean estos últimos temas los que mayor repercusión han generado en el debate intelectual español, sobre todo por su crítica y escepticismo hacia el fenómeno religioso. Entre sus obras sedestacan: Historia impía de las religiones (2003), Lo que oculta la Iglesia. El Credo a examen (2004), La Biblia al desnudo (2005) y Jesús y María. Lo que la Biblia trató de ocultar (2006).


Este libro, -que es un ensayo-, está conformado por diez capítulos que pretenden dar cuenta de los orígenes, características y consolidación del Opus Dei (Obra de Dios), analizando, además, a su principal mentor, Monseñor Escrivá de Balaguer, de quien la “Obra” se nutre a través de sus escritos.

Según lo que plantea el propio autor, en la presentación del libro, “escribir sobre el Opus Dei no deja de ser una aventura, una aventura apasionante, porque todo lo que se refierea esa organización está rodeado de apasionamiento (p.11)”. A su vez, advierte al lector que ha tratado de seleccionar los datos utilizados, eliminando juicios viscerales que se tienen sobre el
Opus a quien le han llamado como “Santa Mafia” o “Masonería Blanca”. En efecto, el propósito de Orbaneja es realizar un relato lo más objetivo posible apartando de esta manera
los estereotipos.

La tesis que se desprende del libro de Orbaneja es que el Opus Dei es una secta que pretende el dominio de la sociedad en todas sus manifestaciones, dentro del espíritu religioso más fundamentalista. Afirma, -en particular en el capítulo “¿Secta?, ¿Mafia?”-, que dentr odel Opus se “practica un adoctrinamiento basado en la coacción y en un auténtico <<lavado de cerebro>>…apoyándose en un falso laicismo, pues sus miembros llevan una vida rigurosa que muchos curas y monjes… sometidos totalmente a los clérigos de la Obra (p.84)”.

A partir de esta tesis del autor se puede seguir la lógica y el objetivo de los capítulos restantes. Así, en “Formación y Normas” define la rígida estructura organizativa del OpusDei, que gira alrededor de las revelaciones de Escrivá de Balaguer, principalmente de su libro Camino (1939), escrito en el contexto de la Guerra Civil Española, que, por cierto, utiliza un lenguaje muy “militarizado”, propio del catolicismo conservador español que luchó contra la Segunda República. En cuanto a la orgánica del movimiento de Escrivá, éste se compone de un Gobierno Central, formado por un prelado-presidente general, llamado el Padre, por elección vitalicia de un Congreso, con la conformidad del Papa; un Consejo general formado por el vicario procurador general (sacerdote), el vicario secretario general (sacerdote), el vicario de la sección de mujeres (sacerdote), tres vicesecretarios, un delegado de cada región, el prefecto de estudios y el administrador general; Gobiernos Regionales formados por el vicario consiliario regional (sacerdote) y el Consejo Regional y Gobiernos locales, formados por el director (sacerdote) y el Consejo Local. No obstante, el Opus Dei está organizado en diferentes categorías, de los cuales se encuentran, primero, los numerarios, supernumerarios, colaboradores y los oblatos (pp.42-43).

Por otro lado, en “Proselitismo” sostiene Orbaneja que el proselitismo es parte importante del accionar del Opus Dei. Sus miembros lo llaman <<pesca submarina>>, ya que pues no esperan a que el pez pique sino que van directamente por él; añade que esto produce una competencia por quien capta más adherentes a la Obra, recibiendo el aplauso de los superiores y admiración de todos. Así, la <<pesca submarina>> va dirigida principalmente a las clases altas, siguiendo las palabras de Escrivá quien decía: <<Estoy interesado en la aristocracia de la sangre, del dinero y del talento>>.

De otro lado, en el capítulo “El fin justifica los medios” se expone los métodos que hautilizad el Opus Dei para hacerse del poder en la cúpula de El Vaticano, y, además, de los innumerables negocios de propiedad del Opus. Como lo señala Orbaneja, citando a Escrivá de Balaguer: “Hay que crear empresas con cuello tan gordo, tan gordo que ningún gobierno lo pueda cortar”. A partir de estas palabras, se destacan el emblemático caso del Banco Popular Español, tomado por miembros de la “Obra”, a principios de la década del 50 durante la dictadura franquista, con el propósito de financiar congregaciones religiosas católicas (p.125).
Las empresas y los escándalos financieros en los que se ha visto envuelto el Opus Dei tienenplena concordancia, según el autor, con las enseñanzas de Monseñor Escrivá, por lo que, con toda coherencia, no es extraño ver a la Obra involucrada directa o indirectamente, en los escándalos financieros que se conocieron en España, Europa y Estados Unidos en los últimoscincuenta años (p.116).

En los capítulos siguientes se relata los aspectos conocidos sobre el Opus Dei, un tanto polémicos: su relación con la ultraderecha española y la dictadura franquista, su ideología revitalizante de los antiguos valores conservadores españoles y cristianos (España=católica), del cual su autor lo denomina como fascismo clerical (“La política”); el machismo de su fundador quien habló enconadamente sobre la mujer y su exclusión posterior dentro del Opus reduciéndola a un rol de “menor de edad” (“Las mujeres”); las escalofriantes experiencias – que recopiló el autor también desde su experiencia personal- de los ex miembros quienes recibían todo tipo de presión psicológica para que no abandonaran la “Obra” (“Los que se van”).

Es llamativo que Orbaneja sostenga, en el capítulo “Canonización”, la poca capacidad intelectual de Escrivá de Balaguer quien, según los testimonios de personas que convivieron o colaboraron con él, desde sus épocas en el seminario era “ambicioso”, “vanidoso” y “presumido” diferenciándose del resto de sus compañeros. Esa actitud tendría plena correspondencia con el carácter “santo” que Escrivá de Balaguer pretendía proyectar más adelante en la “Obra”. En efecto, en unas de sus páginas, Orbaneja dice: “La curiosa personalidad egocéntrica de Escrivá queda reflejada en su verdadera obsesión por la humildad, posiblemente para contrarrestar las claras pruebas de extremada soberbia… Empezando por su comportamiento en el seminario, donde después de un buen examen exclamó: <<¡Soy formidable!>>, hasta creerse el elegido de Dios (p.203)”.

Luego, con el Pontificado de Juan Pablo II, el Opus Dei procuró que el proceso de beatificación de Escrivá de Balaguer se hiciera lo más pronto posible, presentando decenas de miles de fojas, testimonios y cartas. Finalmente, Juan Pablo II estampó su firma en el proceso de beatificación de Josemaría Escrivá, santo de la Iglesia, el 6 de octubre de 2002.
Respecto a la síntesis y conclusiones del libro, en el último capítulo “Constituciones y Escritos” se destacan las “dos caras” del Opus Dei que, en teoría, dice una cosa pero que en la práctica realizan algo totalmente diferente. Según Orbaneja: “Todo lo que exponen públicamente los del Opus Dei es intencionadamente ambiguo, con el fin de ocultar la verdad.
Dicen una cosa y la contraria según interese en determinado momento, llegando incluso a manipular su propia imagen (p.215)”.

En resumen, el libro ofrece, -para quien se inicia en el estudio del Opus Dei-, un panorama pormenorizado de los orígenes hasta su actualidad del Opus Dei, para quien inicia su estudio. De más está decir que la perspectiva que tiene Fernando de Orbaneja es claramente crítica al Opus Dei. Llama la atención el énfasis que le atribuye en el libro a Monseñor Escrivá de Balaguer como un personaje oscuro, obsesionado con el poder y dinero, machista y autoritario. Sin perjuicio de ello, se puede destacar la ambición de Escrivá que, con las estrecheces económicas de su adolescencia y los complejos de su humilde condición social, haya utilizado todas sus armas para levantar una “Obra” para ganarse un sitio predilecto en El Vaticano, y, más aún, logrado un lugar en el panteón de santos de la Iglesia Católica.


En cuanto a los aspectos formales, el libro tiene mucho entrecomillados, pero nunca se cita su procedencia, por lo que, en reiteradas ocasiones, se abusa de ellas sin especificar suprocedencia. Esto para un historiador resultaría imperdonable. Por esta razón, la bibliografía que aparece al final aporta bastante poco, precisamente por la falta de especificación de las citas que termina abrumando al lector quien no sabe a cuál corresponde cada obra citada.
Digamos, por último, que la escasez bibliográfica que existe en nuestro país sobre el Opus Dei permite que este texto, sin dudas, sea indispensable para quien desee conocer con detalle a uno de los movimientos conservadores más poderosos del catolicismo contemporáneo.



Fabián Gaspar Bustamante Olguín.
Magíster© en Historia de Chile, Universidad de Santiago.